SVE KEEP IN MOVEMENT 2017-2018

 Massimiliano conociendo Puente Genil

Massimiliano conociendo Puente Genil

Hola chic@s,
El próximo domingo, me voy de Puente Genil después de casi 4 meses: estoy contento de haber vivido en un pueblo tan encantador, habitado por gente tan amable. Llevaré conmigo el buen ambiente de estos lugares y de toda España, te aconsejo que siempre persigas tus sueños y que trabajes para que se cumplan. ¡Gracias a todos! :)


 Antonella en el Día de Europa con Albertina y Diana 

Antonella en el Día de Europa con Albertina y Diana 

Son 137 los días pasados en España y 61 los que me quedan. Si hace un año la Antonella del futuro me hubiera dicho que habría hecho un servicio de voluntariado europeo, no lo habría creído. Y no porque nunca lo haya pensado, de hecho, ya cuando tenía 18 años sabía que habría hecho una experiencia así tarde o temprano; simplemente hay cosas que por una razón u otra se posponen por falta de tiempo, por cuestiones de prioridad, por pereza o por miedo de salir de propia confort zone.
Pues bien, ahora estoy aquí a más de mitad de mi voluntariado para contaros un poco sobre mi experiencia.
 

Primero Andalucía me encanta y siento de tener mucha suerte a vivir una parte pequeña de mi vida en esta comunidad autónoma. 
Es verdad que Italia y España son muy parecidos, por eso no ha sido difícil acostumbrarse a la vida de aquí, pero después un poco de tiempo empiezas a ver las diferencias y sobre todo a apreciarlas (algunas más, otras menos).

Hay pero también dificultades y una de ellas fue al principio el idioma porque llegué a España sabiendo decir solo “hola” y “buenos días” que no te permiten de tener una conversación. Pero siendo italiana tenía ventaja en el aprendizaje del idioma y ahora después cinco meses puedo exprimirme como quiera y sentirme más integrada en la vida local. 
 

Todavía recuerdo cuando llegué a la estación Puente Genil- Herrera y mi supervisora y otras dos voluntarias me recogieron. Mirando fuera de la ventanilla del coche vi desde lejos Puente Genil, lo que iba a ser mi casa durante seis meses. Vivir en un pueblo pequeño cuando estás acostumbrada a una realidad más grande no es fácil pero ahora puedo apreciar los aspectos positivos: la tranquilidad, la lentitud, las tradiciones y las costumbres, llegar a pies en poco tiempo donde quieras… cosas pequeñas que a menudo están subestimadas.

Os estaríais preguntando: Qué hago cada día?

Trabajo en Asociación Europa 2020, una organización de movilidad europea que ofrece a los jóvenes españoles la oportunidad de participar en las actividades del programa Erasmus+. Lo que más me encanta de este mundo es estar en contacto con gente de toda Europa gracias a los intercambios, los cursos de formaciones y los seminarios. Al mismo tiempo pero hay otra parte del trabajo en la oficina que es necesaria para preparar las actividades. Mientras en mi tiempo libre intento hacer lo que más me gusta o sea leer libros, ver películas, hacer deporte, estudiar un poco de español y también pensar sobre el futuro. Pero cuando llega el fin de semana suelo visitar otra ciudades de Andalucía o de España en general porque SVE significa también viajar y conocer el país en lo que estás.  

En fin… Si estáis pensando de hacer uno SVE pero todavía no estáis seguros porque no sabéis si merece la pena o no… ¡la respuesta es ! :) 


 Diana en Sierra Nevada con Albertina y Antonella

Diana en Sierra Nevada con Albertina y Antonella

Querido “Keep in movement” :D,

Eres mi proyecto de voluntariado europeo, mis 10 meses de experiencias nuevas.

Te estoy empezando a escribir en mi segunda semana ya, no quiero olvidarme de cosas que te quiero decir y además me gusta cumplir mis tareas bien, así que no voy a dejarlo por el último mes todo. Aunque llevo solo 11 días aquí, sé que me va a dar pena irme después de los 10 meses. ¡Me encanta que tenemos tantas actividades, formaciones, intercambios, encuentros, la mesa, speaking room, mi agenda está llena!

Después de 1/3 del proyecto, en enero, sigo pensando lo mismo que al principio, me gusta que tengamos muchas actividades (ahora no es el caso, pero es un reto también intentar a encontrar más cosas que hacer en el tiempo libre), mucha libertad, apoyo de vuestra parte por cualquier cosa. Tengo muchas ganas de que llegue ya marzo, que haga más calor y que empecemos con el seminario y los intercambios.

Ahora estamos a finales de marzo (el calor no ha llegado todavía), hemos pasado de la mitad del proyecto… Los meses siguientes van a pasar muy rápido, siendo llenos de proyectos. La vida en Puente Genil ya no es algo nuevo, podría decir que se ha convertido en rutina (sin connotaciones negativas). Sé que tengo que hacer en la oficina, conozco más personas y más lugares del pueblo, me siento bastante integrada J El “punto culminante” de este mes es la semana santa, pero a mí no me entusiasma mucho, de hecho las tres vamos a irnos de PG por estas fechas. Me alegro mucho que Antonella, Albertina y yo nos llevamos bien, somos diferentes, pero vivir juntas funciona perfectamente y estamos aprendiendo una de la otra. Me gusta también que tengo la ocasión de trabajar con gente diferente de los que puedo aprender varias c osas, cada uno teniendo sus métodos y sus maneras de gestionar las tareas.

Una de mis expectativas para el voluntariado era tener un impacto positivo, de cualquier forma. Espero que al menos puntualmente, en algunas personas he conseguido cambiar la percepción de los que significa irse de casa por más tiempo, vivir en otro país y que he animado a unos jóvenes en participar en experiencias que yo sé que van a ser muy enriquecedoras para ellos. También espero que la imagen de Rumania les ha cambiado un poquito después de hablar conmigo.

Hoy, el 4 de junio, estoy exactamente a dos meses distancia de volver a casa. El sol hace por fin que quera estar más afuera que dentro. Tengo casi todos los días planeados hasta el fin del proyecto y se siente ya muy cerca, así que me despido aquí. Ha sido una experiencia que seguramente me ha cambiado por lo bueno, me ha enseñado mucho y que nunca voy a olvidar. Especialmente las personas.

 

Muchas gracias Javi, Ale, Marisol y Sergio!!!

Un abrazo y os espero a todos en Cluj! … o Valencia :)

Diana

 

P.S. Cuidad por favor de mis palmeras <3

P.P.S. Al final si me pareció interesante todo lo que vi de Semana Santa!


 Albertina en su formación a la llegada en&nbsp; Ávila

Albertina en su formación a la llegada en  Ávila

Cuando tenía 16 años descubrí el programa Erasmus + y el Servicio de Voluntariado Europeo (SVE) y fue en ese día que decidí que cuando completara 18 años empezaría mi voluntariado en otro país de Europa.

En octubre, ese deseo se hizo realidad cuando me mudé a España para empezar mi SVE con Asociación Europa 2020, donde apoyo a mis compañer@s en proyectos locales y europeos para jóvenes.

Pero, ¡un SVE no es sólo las tareas que tenemos como voluntarios!

Al compartir piso con voluntar@s de otros países, por ejemplo, puedes aprender muchísimo. Una simples ida al supermercado se puede tornar un momento de aprendizaje desde que estés predispuesto a probar cosas nuevas.

También en las formaciones promovidas por la Agencia Nacional tuve la oportunidad de conocer jóvenes de toda Europa y de otros países socios del programa (como Jordania y Túnez) que están haciendo su SVE en España.

Conocer realidades diferentes a las de mi país ha sido un muy enriquecedor.  Al conocer a cada voluntario, aprendí más sobre su país, la su cultura y sus tradiciones y, más que todo, conocí personas e hice amigos que nunca me olvidaré.

De verdad, es difícil de explicar esta experiencia. Ya no recuerdo bien de lo que esperaba cuando apliqué al proyecto pero estoy segura de que está superando todas mis expectativas. Estoy aprendiendo muchísimo sobre España e su cultura, sobre convivencia intercultural y, sobretodo, sobre mi misma.

¡Una experiencia única que recomiendo a todos los que tienen la oportunidad!